Después de 5 años de proyecto en la RDC, ¿Qué resultados para los niños?

En noviembre pasado, el Comité Internacional de la Cruz Roja concluyó un importante proyecto en la República Democrática del Congo, ejecutado desde 2015 y encaminado a fortalecer las profesiones de los sectores de la seguridad, la justicia y el trabajo social en la esfera de los derechos y la protección del niño. Tras cinco años de acciones llevadas a cabo en colaboración con las autoridades congoleñas, los resultados están ahí, y los cambios concretos son visibles, impactando positivamente en los niños del país.

 

« Batela Mwana » : cinco años de fomento de la capacidad del personal de la policía, la justicia y el trabajo social en el ámbito de la protección de la infancia.

En 2015, la Oficina Internacional de los Derechos del Niño se comprometió en la República Democrática del Congo a apoyar al Gobierno en la mejora de la protección de sus niños, que entonces se enfrentaban a numerosas situaciones de vulnerabilidad y carecían de confianza en las instituciones y las personas que se suponía que debían protegerlos.

Para remediar esta situación, el IBCR ha puesto en marcha -en asociación con las instituciones del país- un importante proyecto, denominado Batela Mwana («proteger al niño» en lingala), para fomentar la capacidad del personal en algunos sectores clave de la protección del niño: la seguridad, la justicia y el trabajo social. Este proyecto tenía por objeto permitir que los niños congoleños en contacto con el sistema de justicia tuvieran acceso a servicios más respetuosos de sus derechos, mediante una mejor capacitación y equipamiento de los profesionales que interactúan con ellos.

Así pues, el IBCR actuó en estrecha colaboración con las instituciones y organizaciones de protección de la infancia en la RDC para permitir un cambio adaptado y sostenible en favor de los niños del país.

La policía, la justicia y los demás servicios que participan en este proyecto deberían tener un solo objetivo: contribuir a un servicio eficaz que permita a nuestros niños vivir en paz y disfrutar de sus derechos sin limitaciones, sin obstáculos. ¡De eso se trata el desarrollo!

John Mugabushaka, Jefe de Gabinete del Ministro de Asuntos Sociales, 2018

 

Resultados convincentes cinco años después:

Se ha sensibilizado, equipado y formado a 14.558 profesionales, entre ellos 1.681 mujeres, sobre los derechos del niño y las buenas prácticas de protección de la infancia en la República Democrática del Congo.

71.420 profesionales se han beneficiado indirectamente de las acciones del IBCR y ahora están mejor equipados para proteger a los niños.

El 79% de los profesionales a los que se dirigen las actividades de los proyectos informan de que están más capacitados para integrar los derechos de los niños en sus intervenciones como resultado de las actividades de los proyectos.

Se han integrado de 30 a 90 horas de cursos sobre los derechos del niño en los programas de formación profesional de la policía, el sector social y el poder judicial de forma permanente, obligatoria y evaluada.

Se capacitó a 178 personas, entre ellas 41 mujeres, para que impartieran los cursos creados en el marco del proyecto de manera sostenible en las diversas Escuelas Asociadas.

 

Los esfuerzos realizados durante estos años han permitido a los profesionales de la protección de la infancia desarrollar nuevas aptitudes y prácticas en la esfera de la protección de la infancia, lo que constituye un paso muy importante hacia la realización de los derechos de los niños congoleños.

Danielle Gagnon, Jefe de la Cooperación Canadiense en la República Democrática del Congo (2020)

 

Las acciones del proyecto han dado lugar a los siguientes cambios:

1- Las prácticas profesionales se adaptan mejor a los niños y respetan sus derechos.

El enfoque de la justicia para los niños está evolucionando; el personal judicial en su conjunto es cada vez más sensible a los derechos de los niños y muestra más respeto, paciencia y compasión por los niños que recibe. Se favorecen las medidas educativas, se informa mejor a los niños y se les invita a participar en las decisiones que les afectan.
Escuchar a los niños es cada vez más frecuente en la policía, que ahora utiliza técnicas de comunicación adaptadas. Se respeta más la confidencialidad y las prácticas están evolucionando para tener en cuenta las características específicas del género de los niños en su acompañamiento.

2- Se está fortaleciendo la colaboración entre los sectores y se ha potenciado mucho el papel transversal del trabajo social.

Mientras que sólo se ocupaban de acompañar a los niños en contacto con la ley de manera puntual, ahora se puede encontrar a los trabajadores sociales en todas las etapas de su viaje, desde su llegada a los escuadrones hasta su acompañamiento en los tribunales, si es necesario. Se trata de un importante paso adelante para garantizar el respeto de los derechos de los niños durante las actuaciones, crear una relación de confianza con ellos y permitirles beneficiarse de una asistencia psicosocial de calidad. Así pues, se han creado líneas telefónicas de ayuda social en 7 de las 12 brigadas provinciales de protección de la infancia y prevención de la violencia sexual.

3- Los profesionales están mejor capacitados y equipados para respetar los derechos del niño.

La integración de los juegos de material didáctico en las escuelas ha permitido a los profesionales actuales y nuevos de los tres sectores a los que se refiere el proyecto comprender mejor los derechos de los niños, adoptar prácticas favorables a los niños y garantizar una mayor protección de los derechos de los niños de conformidad con las normas internacionales.

13.535 alumnos, entre ellos al menos 1.640 mujeres, han sido formados mediante estos cursos, número que seguirá creciendo año tras año a medida que se imparta el curso, lo que permitirá una transformación global y sostenible de las prácticas.

4- En colaboración directa con el Gobierno congoleño, el proyecto ha promovido la adopción de directivas, órdenes ministeriales y medidas institucionales que consolidan los derechos reconocidos a los niños, especialmente a las niñas.

Los derechos de más de 290.000 niños están así mejor protegidos y respetados en la RDC.

 

Événement de clôture, 2020

Evento de cierre, 2020

El taller de clausura no marca el fin del proyecto Batela Mwana, pero sí la retirada del IBCR y la transición efectiva al estado congoleño. La incansable labor que hemos realizado juntos hasta la fecha culmina con la entrega de las herramientas necesarias para fortalecer de manera sostenible el sistema de protección de los niños congoleños y la realización de los derechos de los niños.

Cathy Launay-Alcala, Directora de Operaciones y Programas en el taller de clausura en noviembre de 2020

Para más detalles sobre el proyecto Batela Mwana y sus logros, puede consultar el folleto de fin de proyecto: Batele Mwana, una mirada retrospectiva a cinco años de creación de capacidad para la policía, la justicia y el personal de trabajo social en la protección de la infancia

 

Este proyecto no habría sido posible sin nuestros socios, a los que extendemos nuestro más sincero agradecimiento:

  • Global Affairs Canada, por su apoyo financiero

  • Todos nuestros socios en la RDC, y en particular las instituciones y ministerios implicados, por su constante participación en las acciones del proyecto, permitiendo la valorización y la sostenibilidad de las acciones realizadas. Su apropiación del proyecto y sus mensajes es sin duda una de las garantías de su éxito.

 

¿Y ahora qué?

La Oficina Internacional de los Derechos del Niño no descarta continuar su acción y apoyar al gobierno congoleño una vez más en el fortalecimiento de su sistema de protección de la infancia en el futuro. Actualmente se están examinando varios proyectos con las autoridades canadienses y congoleñas que podrían ejecutarse en los próximos años.

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